Esta noche he vuelto a soñar con ella, volvíamos a reencontrarnos y ella me llamaba por el nombre que siempre me dio. Al principio todo era un poco confuso, pero tal y como iba pasando el sueño me daba cuenta de donde estaba. Estaba en su casa, en esa que tantas veces he reído, tantas veces he llorado y... donde a veces regreso sin darme cuenta cuando me pongo a caminar sola sin rumbo. Esa casa al final del camino frente al castillo que me llama, que me hace vivir momentos que echo de menos, personas que ya no están conmigo y que añoro con todo mi ser. Hoy en mis sueños la vi, le mostré una carta y ella la leyó sin mirarme. Yo saludaba a su madre mientras, esa mujer de aspecto débil pero de fuerte corazón y alma que siempre me acogió con dulzura. No sé que ponía en la carta ni en que momento pasó... que me vi rodeada de los brazos de mi mejor amiga... Abrazándome, como hace ya muchos años que no hacemos. Comencé a llorar... era una sensación que añoro tanto, la sensación del Yin fundiéndose con el Yang... Oh, mi querida mitad, ¡como te echo de menos! ... Y como sigo soñando con que vuelvas a mi en algún momento... Llenando el vacío que provoqué que dejarás en mi interior.
Y cuando ya creía que no podría más de felicidad, apareció él, dándome un motivo mas para llorar cuando se acercó a mi con los brazos abiertos y una sonrisa en la cara y me dijo...
"Bienvenida de nuevo, cacahuete"
Creo que me he levantado llorando, y sé que ahora mismo lo estoy haciendo.
I wanna be a mongoose..... for ever... 38T...
No hay comentarios:
Publicar un comentario