Desde el día que al mundo llegamos
Y nos ciega el brillo del sol
Hay mas que mirar donde otros solo ven
Más que alcanzar el lugar de soñar
Son muchos más los tesoros
De los que se podrán descubrir
y bajo el sol protector con su luz y calor
aprender todos a convivir
En el ciclo sin fin que lo envuelve todo
Y aunque estemos solos, debemos buscar
y asi encontrar nuestro gran legado
En el ciclo, el ciclo sin fin~
Aprender que las cosas no siempre son como uno desea, pero que se pueden soportar.
Aprender que no todo lo que crees es real.
Aprender que la vida no es un punto negro y uno blanco, que hay colores alrededor.
Aprender a levantar cabeza y decir, ¡Yo puedo!
Y bueno, poco a poco, se aprende.
A mi me queda mucho por aprender, pero aprenderé.
25/3/11
23/3/11
Llegó el calor
Es imposible saber cómo, cuándo y por qué. Solo sé lo que sé.
Y sé que cuando llega el calor y las cosas son lo que no son.
Yo quiero verte una y otra vez.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
Con ese aire que no puedo sacarme de la cabeza.
Una y otra vez.
Ya está aquí el calor, y con el... Mi perdición.
20/3/11
Fines de semana como hojas de nenúfar.
Tan tranquilos que abruman. Tan aburridos que dan asco. Tan llenos de polvo que provoca tos. Pero tan eternos que te entran hasta ganas de pensar y de hacer cosas. Este fin de semana ha sido quizás demasiado tranquilo, había planes que hacer que al final no se llevaron acabo. Noches envueltas en frío y soledad. Ron acompañando los vasos que rulaban por mi mesa. Cuentas que parecen no acabar nunca. Música que suena aleatoriamente sin parar. Ropa acumulándose en la cama sin ser recogida. Añoranza. Pensamientos. Deseos. Vicios. Historias que no son reales. Conversaciones que desgraciadamente si son reales. Y otra vez, la semana vuelve a empezar. Esperemos que esta vez, florezca la emoción.
16/3/11
Standby
Vive mirando una estrella siempre en estado de espera.
Bebe a la noche ginebra
para encontrarse con ella.
Sueña con su calavera
y viene un perro y se la lleva,
y aleja las pesadillas
dejando en un agujero
unas flores amarillas
pa' acordarse de su pelo.
Sueña que sueña con ella
y si en el infierno le espera...
Quiero fundirme en tu fuego
como si fuese de cera.
Antes de hacer la maleta
y pasar la vida entre andenes,
deja entrar a los ratones
para tener quien le espere.
Sueña con su melena
y viene el viento y se la lleva,
y desde entonces su cabeza
sólo quiere alzar el vuelo,
y bebe rubia la cerveza
pa' acordarse de su pelo.
Sueña que sueña la estrella
siempre en estado de espera;
vuelve a coger la botella
y pasa las noches en vela,
...siempre en estado de espera.
Bebe a la noche ginebra
para encontrarse con ella.
Sueña con su calavera
y viene un perro y se la lleva,
y aleja las pesadillas
dejando en un agujero
unas flores amarillas
pa' acordarse de su pelo.
Sueña que sueña con ella
y si en el infierno le espera...
Quiero fundirme en tu fuego
como si fuese de cera.
Antes de hacer la maleta
y pasar la vida entre andenes,
deja entrar a los ratones
para tener quien le espere.
Sueña con su melena
y viene el viento y se la lleva,
y desde entonces su cabeza
sólo quiere alzar el vuelo,
y bebe rubia la cerveza
pa' acordarse de su pelo.
Sueña que sueña la estrella
siempre en estado de espera;
vuelve a coger la botella
y pasa las noches en vela,
...siempre en estado de espera.
12/3/11
No es un adiós
... Es un hasta luego.
Eso son las cosas que se dicen para relajarse a uno mismo cuando las cosas con alguien sabes que no tienen arreglo. Yo se lo dije, ella me lo dijo. Y dos años después aún seguimos sin dirigirnos la mirada siquiera. Fuimos el ying y el yang, estuvimos tan unidas que daba miedo. Pero eso se acabó hace mucho y ninguna de las dos hemos hecho nada por volver a intentarlo.
Esta semana he sentido que eso iba a volver a pasar y no he podido aguantarlo. He dicho cosas que no tenía que haber dicho, he hecho cosas que no tenía que haber hecho. Pero esta vez, he sabido comerme mi orgullo y mi cabezonería, he sabido "hacer las cosas bien" aunque solo haya sido al final, cuando ya no he dado más de mi. Vale, lo he hecho tarde y mal, pero lo he hecho. Y aunque en parte sienta que debería haber dicho y dado mucho mas de lo que lo he hecho... Espero que a partir de ahora todo vaya viento en popa a toda vela.
Y tenía un porrón de cosas que poner, pero ahora mismo todo se me agolpa en la sien y me duele así que creo que por hoy voy a dejar de intentarlo, ademas te ríes de mis sentimentalismos. Siento ser una moñas y una dramática, pero soy mu sentía yo, que se le va a hacer.
Finalizo ya con una sola cosa, supongo que a pesar de todo, lo que más significa para mi....
Teru
Eso son las cosas que se dicen para relajarse a uno mismo cuando las cosas con alguien sabes que no tienen arreglo. Yo se lo dije, ella me lo dijo. Y dos años después aún seguimos sin dirigirnos la mirada siquiera. Fuimos el ying y el yang, estuvimos tan unidas que daba miedo. Pero eso se acabó hace mucho y ninguna de las dos hemos hecho nada por volver a intentarlo.
Esta semana he sentido que eso iba a volver a pasar y no he podido aguantarlo. He dicho cosas que no tenía que haber dicho, he hecho cosas que no tenía que haber hecho. Pero esta vez, he sabido comerme mi orgullo y mi cabezonería, he sabido "hacer las cosas bien" aunque solo haya sido al final, cuando ya no he dado más de mi. Vale, lo he hecho tarde y mal, pero lo he hecho. Y aunque en parte sienta que debería haber dicho y dado mucho mas de lo que lo he hecho... Espero que a partir de ahora todo vaya viento en popa a toda vela.
Y tenía un porrón de cosas que poner, pero ahora mismo todo se me agolpa en la sien y me duele así que creo que por hoy voy a dejar de intentarlo, ademas te ríes de mis sentimentalismos. Siento ser una moñas y una dramática, pero soy mu sentía yo, que se le va a hacer.
Finalizo ya con una sola cosa, supongo que a pesar de todo, lo que más significa para mi....
Teru
11/3/11
Tiempo atrás
Hubo un tiempo en que me diste tanto, que fui capaz de dejarlo todo para estar contigo.
Hubo un tiempo en que cuando lo necesitaba, estabas ahí.
Hubo un tiempo en el que no tenía que gritarte para que te dieses cuenta de lo que quería.
Hubo un tiempo... Si... un tiempo.
Ahora, que ese tiempo no existe, yo seguía dando... y a veces, solo a veces, recibía algo.
Es de locos dárselo todo a una persona durante "un tiempo" y del día a la mañana quitárselo, es de locos...
Y por eso, yo me estoy volviendo loca.
Mi cordura a decidido escaparse.
Y una vez más entro temblando y me marcho llorando, sin abrazo de despedida.
Hubo un tiempo en que cuando lo necesitaba, estabas ahí.
Hubo un tiempo en el que no tenía que gritarte para que te dieses cuenta de lo que quería.
Hubo un tiempo... Si... un tiempo.
Ahora, que ese tiempo no existe, yo seguía dando... y a veces, solo a veces, recibía algo.
Es de locos dárselo todo a una persona durante "un tiempo" y del día a la mañana quitárselo, es de locos...
Y por eso, yo me estoy volviendo loca.
Mi cordura a decidido escaparse.
Y una vez más entro temblando y me marcho llorando, sin abrazo de despedida.
10/3/11
Reflexiones de un ser sin corazón.
¿Conocéis la leyenda de la pulsera roja de Cábala?
Alguien, una vez, me la contó junto al regalo más bonito que un ser humano con corazón podía poseer, la amistad. Una amistad que parecía en auge y que daba la impresión que nunca acabaría. Una amistad que en aquel entonces parecía sincera y a prueba de bombas.
Pero algo ha turbado la mente de las personas poseedoras de esta amistad. Algo llamado orgullo.
El orgullo, ese enemigo de la sinceridad, la alegría y la reconciliación. Aquel que es capaz de hacer que si sientes deseos de detenerte, no lo hagas. Aquel que si sientes deseos de detener a la otra persona, no lo hagas.
Mi corazón rompió en pedazos al escuchar el sonido de la puerta a mis espaldas. Supe que era algo más que un adiós, porque sentí morir. Sentí que el orgullo te envolvía, sentí que ambos habíamos destrozado aquello, que por lo menos a mi, tanto importaba.
Ahora los cristales rotos se clavan en mi pecho, gritándome por que no paré y preguntándose por qué no me abrazaste para detenerme. Por qué no me pediste que me quedara. Por qué dejamos que esta situación muriera en nuestras orgullosas manos.
Hoy, soy una sin corazón, como alguna vez lo fui... Solo que la última vez, tú estabas para ayudarme a pegar los trocitos y hoy, eres tú quien se envuelve en un manto de orgullo.
Yo solo quería un abrazo, y tú me diste patadas.
9/3/11
Soñando - Julio 2010
Quizás peor que el día anterior me levanté más tarde de lo que pensaba, mi cuerpo pesaba y estaba cansado. Apenas habia dormido aquella noche, no porque roleara hasta la madrugada, no, sino porque mis pensamientos se alejaron de dormir en el momento en que empecé a pensar en ella.
"¡Qué día más horrible!" pensé al tumbarme exhausta a eso de las 6 de la mañana, cerré los ojos dispuesta a dormir y olvidar los llantos de aquel día, cuando su imagen apareció en mi cabeza. Piel morena, ojos penetrantes, pelo largo y siempre, siempre, suave. Tan suave que me llevaría horas acariciandolo y jamás me cansaría. Ella estaba mirandome a los ojos fijamente. "¿Zaida?" Pregunté en la infinidad de la noche sin esperar respuesta alguna. Evidentemente no recibí respuesta, más ella seguía allí, clavada en mis pensamientos. "¿Hace cuanto que no la veo?" Me pregunté a mi misma disgustada. "Siempre intentamos quedar, pero por una cosa o por otra jamás lo hacemos." Y era cierto, siempre poniamos una fecha para vernos, fecha que yo solía cambiar mil veces por mis interminables viajes a Huelva... "Esto tiene que cambiar." Me dije decidida y con firmeza.
Asi pues cerré de nuevo los ojos, imaginandome su pequeña visita. Al principio solo lograba dar vueltas en la cama, agotada pero sin forma alguna de dormir. Poco a poco mis pensamientos empezaron a ser ensoñaciones, y con las horas fueron sueños...
Hoy soñé contigo. Soñé que me mirabas y sonreías, con esa sonrisa que me hace tan feliz. Soñé que nos abrazabamos por un tiempo indefinido y mi gozo era pleno. Soñe que estabas a mi lado, y me sentí llena, completa. La soledad de la noche desapareció de mi interior al sentir tu calor, aunque solo fuera imaginario... Aunque fuera irreal. Caminamos de la mano, reimos y conversamos, juntas, como llevamos haciendolo estos 10 años. Como nunca hemos parado de hacerlo, aunque cada vez con menos frecuencia.
Hoy me levanté llorando, pero no de tristeza. Descubrí que cuando estoy mal, tu siempre acudes a ayudarme, incluso en sueños.
"¡Qué día más horrible!" pensé al tumbarme exhausta a eso de las 6 de la mañana, cerré los ojos dispuesta a dormir y olvidar los llantos de aquel día, cuando su imagen apareció en mi cabeza. Piel morena, ojos penetrantes, pelo largo y siempre, siempre, suave. Tan suave que me llevaría horas acariciandolo y jamás me cansaría. Ella estaba mirandome a los ojos fijamente. "¿Zaida?" Pregunté en la infinidad de la noche sin esperar respuesta alguna. Evidentemente no recibí respuesta, más ella seguía allí, clavada en mis pensamientos. "¿Hace cuanto que no la veo?" Me pregunté a mi misma disgustada. "Siempre intentamos quedar, pero por una cosa o por otra jamás lo hacemos." Y era cierto, siempre poniamos una fecha para vernos, fecha que yo solía cambiar mil veces por mis interminables viajes a Huelva... "Esto tiene que cambiar." Me dije decidida y con firmeza.
Asi pues cerré de nuevo los ojos, imaginandome su pequeña visita. Al principio solo lograba dar vueltas en la cama, agotada pero sin forma alguna de dormir. Poco a poco mis pensamientos empezaron a ser ensoñaciones, y con las horas fueron sueños...
Hoy soñé contigo. Soñé que me mirabas y sonreías, con esa sonrisa que me hace tan feliz. Soñé que nos abrazabamos por un tiempo indefinido y mi gozo era pleno. Soñe que estabas a mi lado, y me sentí llena, completa. La soledad de la noche desapareció de mi interior al sentir tu calor, aunque solo fuera imaginario... Aunque fuera irreal. Caminamos de la mano, reimos y conversamos, juntas, como llevamos haciendolo estos 10 años. Como nunca hemos parado de hacerlo, aunque cada vez con menos frecuencia.
Hoy me levanté llorando, pero no de tristeza. Descubrí que cuando estoy mal, tu siempre acudes a ayudarme, incluso en sueños.
Uno de esos dias - Julio 2010
Me levanté por la mañana, la cabeza me daba vueltas. "Mierda" Pensé. "Hoy va a ser uno de esos días..." Y no me equivoqué, desde por la mañana me sentía embotada y con ganas de llorar. No era la menstruación, acababa de pasarla hace apenas 5 días. Solo quedaba la posibilidad de que fuera uno de esos días, días en los que cualquier movimiento me cansa, en los que no tengo ganas de nada... más que de llorar. Nunca comprenderé por qué esos días me da por escribir. Como en este preciso momento... Escribir. Oh si pudiera escribir todo lo que deseo, aunque de hecho... puedo. No lo hago, por vagueza. Siempre digo "Mañana escribiré" y despues me escuso a mi misma diciendo "No tuve tiempo" "Hice otras cosas"... mentiras que me digo a mi misma, y que no me las creo... pero así paso el tirón.
Intenté salir de casa, de hecho tenía todo el dia ocupado, habia quedado con dos personas, una por la mañana y otra por la tarde. Sin embargo ahi estaba yo, aun recien levantada... Llorando sin saber por qué, cavizbaja y meditabunda... Decidí no acudir a la primera cita sin poner escusa alguna... daba igual, pusiera la que pusiera el final era el mismo. Así mismo mentalmente me obligué a asistir a la cita de la tarde ya que llevaba mucho tiempo planeada.
Me pasé la mañana delante del ordenador, entretenida a ratos... suspirando a todas horas, mirando a todos los rincones de mi habitación y dando vueltas en la silla. Ni siquiera fui capaz de comer una comida normal. Puse música y me intenté relajar, al poco rato me quede dormida... apenas soñé, aunque soy una chica que suele soñar siempre, incluso despierta. Cuando fui capaz de abrir los ojos me incoporé y miré la hora... "Es demasiado tarde" me dije. ¿Demasiado tarde para qué? Desde el primer momento en que abrí los ojos esa mañana sabia que no asistiría a ninguna de las dos citas, no entiendo porque intenté convencerme de lo contrario.
No asistí a la segunda cita tampoco, y seguí en casa...
Solo conseguí deprimirme más... empecé a sentirme sola... miré tuenti de otras personas que lucian felices con sus amigos de siempre, revisé fotos con la persona que habia sido especial para mi desde hacía años, empecé a mirar fotos con los que alguna vez... fueron mi grupo, mis amigos... todo empezó a agolparse en mi cabeza sin poder evitarlo... me eché a llorar.
Ahora me doy cuenta de algo, siempre los echaré de menos. Porque ellos fueron todo para mi, y de la noche a la mañana los perdí... la perdí a ella...
Pero eso, es otra historia que contar.
Intenté salir de casa, de hecho tenía todo el dia ocupado, habia quedado con dos personas, una por la mañana y otra por la tarde. Sin embargo ahi estaba yo, aun recien levantada... Llorando sin saber por qué, cavizbaja y meditabunda... Decidí no acudir a la primera cita sin poner escusa alguna... daba igual, pusiera la que pusiera el final era el mismo. Así mismo mentalmente me obligué a asistir a la cita de la tarde ya que llevaba mucho tiempo planeada.
Me pasé la mañana delante del ordenador, entretenida a ratos... suspirando a todas horas, mirando a todos los rincones de mi habitación y dando vueltas en la silla. Ni siquiera fui capaz de comer una comida normal. Puse música y me intenté relajar, al poco rato me quede dormida... apenas soñé, aunque soy una chica que suele soñar siempre, incluso despierta. Cuando fui capaz de abrir los ojos me incoporé y miré la hora... "Es demasiado tarde" me dije. ¿Demasiado tarde para qué? Desde el primer momento en que abrí los ojos esa mañana sabia que no asistiría a ninguna de las dos citas, no entiendo porque intenté convencerme de lo contrario.
No asistí a la segunda cita tampoco, y seguí en casa...
Solo conseguí deprimirme más... empecé a sentirme sola... miré tuenti de otras personas que lucian felices con sus amigos de siempre, revisé fotos con la persona que habia sido especial para mi desde hacía años, empecé a mirar fotos con los que alguna vez... fueron mi grupo, mis amigos... todo empezó a agolparse en mi cabeza sin poder evitarlo... me eché a llorar.
Ahora me doy cuenta de algo, siempre los echaré de menos. Porque ellos fueron todo para mi, y de la noche a la mañana los perdí... la perdí a ella...
Pero eso, es otra historia que contar.
Tiempo de desesperación
Tiempo de preguntarme que hubiese pasado si nunca te hubiese arrancado de mi vida.
Tiempo de creer que todo iría mejor contigo a mi lado.
Tiempo de grandes bajones y agonía.
Pero esta vez no estás conmigo...
Y no sé si podré salir a delante sin ti...
Tiempo de creer que todo iría mejor contigo a mi lado.
Tiempo de grandes bajones y agonía.
Pero esta vez no estás conmigo...
Y no sé si podré salir a delante sin ti...
8/3/11
6/3/11
Horas, minutos y segundos
Y no sé por qué, a cada tiempo necesito saber que pasa a mi alrededor. Si no lo sé, me frustro. Necesito saber que piensa todo el mundo, que opinan de mi. Que quieren o que no quieren, tanto de mi como en general. Que me ocultan o que me dicen. Que saben o que dejan de saber. Que le han dicho o que no le han dicho. Necesito saberlo todo para sentirme bien, para sentir que nada falla a mi alrededor. Pero eso es prácticamente imposible.
Soy una persona muy poco perspicaz, muy poco atenta. Necesito que me digan las cosas directamente a la cara, porque yo soy incapaz de darme cuenta de las indirectas que la gente va soltando a su alrededor. Y cada vez que veo a alguien y pienso que algo puede pasarle, al no estar segura, empiezo a hacerme paranoias yo sola en la cabeza hasta que acabo deprimiendome quizás por nada. Y así funciona mi vida, en una eterna paranoia para intentar descifrar todo lo que la gente dice, escribe o muestra.
Seguramente esto nunca cambie, porque yo seguiré necesitando saber y la gente seguirá necesitando tener su propia intimidad. Intimidad que yo, a veces, no soy capaz de tolerar.
Y es que con ciertas personas... Me es imposible.
3/3/11
Viento en popa a toda vela
Y cuando se toca fondo, como bien dicen, ya solo queda subir.
Linea recta que va subiendo, eliminando lo que sobra : 3
Linea recta que va subiendo, eliminando lo que sobra : 3
2/3/11
Capitulo 1 - Donde comienza el humo.
Llevaba más de una hora esperando en la sala de espera de aquel hospital cuando por fin dijeron mi nombre.
- Jasper, Jasper Lindberg.
Me levanté en silencio y me dirigí lentamente a la consulta número 3, dónde ya sabía que el Doctor Lars Mattsons estaría esperándome con ese dichoso cuaderno en el que apuntaba cada uno de mis gestos o mis palabras. Entré arrastrando los pasos como si me costara andar, realmente no quería seguir yendo a aquel sitio en el que me psicoanalizaban todo el tiempo, no quería seguir sintiéndome observado, pero, sobre todo, no quería seguir escuchando a mi madre llorar todas las noches. - Por eso vengo a este lugar - Me recordé a mi mismo en silencio, dándome fuerzas para volver a enfrentarme a ese hombre sueco de pelo oscuro y mirada penetrante mientras me hacía infinidad de preguntas para las que ya sabía la respuesta. Sabía que hacía ya minutos que me estaba observando y que yo aún no había dicho ni los buenos días, pero hasta que no me senté frente a él en esa incomoda silla de madera no me digné a dirigirle la palabra.
- Buenos días.
- Buenos días Jasper, ¿Que tal ha ido esta semana?
- Bien - Dejé arrastrar la última sílaba, él ya sabía que no había sido un bien sincero, la verdad es que apenas había conseguido dormir y había vuelto a recaer. Tampoco tuve que decir nada más, el hombre me miró de arriba abajo y ya supo la respuesta a la siguiente pregunta, pero eso no le impidió hacerla con un gesto de reproche.
- ¿Has vuelto a tomar? - Asentí sin palabra alguna y miré a otro sitio, me sentía mal cuando me miraba con esos ojos color caramelo y veía decepción en ellos, me sentía mal cuando sabía que podría haberlo evitado pero, ahí estaba, después de una semana difícil volviendo a encontrarme con esos ojos, reprochándome el haber vuelto a recaer una semana más de tantas otras. Él no dijo nada hasta pasado unos minutos, mientras apuntaba en su cuaderno mis negativos avances en el tema. Suspiró y me miró de nuevo. - Jasper, vamos a tener que hacer algo contigo. Te hemos dado un margen de libertad para que intentases poner fin a tu problema junto a nuestra ayuda, pero eso no está funcionando. Va siendo hora de hacer lo que pensamos desde el principio, lo siento pero me temo que vamos a tener que internarte en un centro de desintoxicación durante unas semanas. - Creo que rodé los ojos sin querer, como esperando si esperaba que eso pasara desde hace ya semanas.
Hacía mas de tres meses que había vuelto de España, estaba yendo al psicólogo todas las semanas e iba a un centro de desintoxicación tres veces por semana, también frecuentemente hacía leves visitas a mi endocrino, las drogas habían acabado por destrozarme el sistema digestivo y las pastillas, como por ejemplo los protectores, se habían hecho paso en mi dieta diaria. Desde que empecé a ir no había dejado las drogas, si bien se me iban agotando las existencias y hacía demasiado tiempo que no estaba en Suecia como para saber donde conseguir, pero aún tenía varías bolsitas guardadas por mi dormitorio, escondidas allí donde mi madre no las pudiese ver. El psicólogo lo sabía, no había más que ver mi cara y la forma en que desviaba las miradas cuando me preguntaban para saber que yo no estaba haciendo nada por dejarlas, sí, iba a los sitios que mi madre me mandaba, pero iba para que ella se tranquilizara y dejara de llorar.
- ¿Jasper, estás ahí? - Parpadeé, me había sumido tanto en mis pensamientos que no había escuchado nada de lo que el Doctor Lars había dicho en todo este rato. Asentí y me disculpé, escuché durante unos minutos que se me hicieron eternos como era el lugar al que iba a ir y que es lo que haría allí, también me dijo que lo hablaría con mi madre y que estaría todo dispuesto para el día siguiente. Fui asintiendo sin prestar mucha atención, realmente me daba igual. Cuando terminó me despidió con unas dos o tres advertencias y me dejó marchar.
Me coloqué los cascos y me dirigí pacíficamente a casa de la que actualmente era algo así como mi novia, tendría que decirle donde me iba a meter las próximas dos semanas o acabaría enfadándose montándose esas extrañas paranoias que a las chicas de su edad se les pasaban por la cabeza. Y así, con un cigarro en la mano a punto de ser encendido, caminé derecho a los edificios blancos donde me esperaba Eline.
Asqueada de ti
Ayer me sentó muy bien la charra y me ayudó bastante a ver las cosas de diferente forma, sobre todo a darme cuenta de que no soy la única que piensa y siente ciertas cosas, lo cual para mi fue un gran alivio porque llevaba semanas martirizándome pensando que la culpa era solo mía.
Para empezar, la hipocresía de ciertas personas me abruma, y que se dé por aludido quien plazca, yo no estoy aquí escribiendo para hablar de nadie en particular aunque así lo sienta. Mentiras y más mentiras, ¿tan difícil es ir con la verdad por delante? Me parece patético que las personas se dediquen a mentir y engañar a otras para quedar como los "héroes de la historia" y que después demuestren todo lo contrario a lo que han dicho. Lo siento, pero las mentiras no van conmigo. No suelo mentir casi nunca, en muy contadas ocasiones miento y no logro comprender a la gente que miente de esa forma.
Y siguiendo en el orden que me va saliendo de la cabeza... El dolor. No mio, sino ajeno a mi. ¿Es que acaso la gente no se da cuenta cuando hace daño? ¿O es que son tan egoístas que si ellos están estupendamente no importa la otra persona? Mucho amistad, mucho amistad... Pero después todo se ve. De amistad nada, necesidad y acaparamiento se llama. Y puede que no sea la más indicada para hablar, o quizás si. Porque puede que yo sea acaparadora también, y muy egoísta todo sea dicho, pero me desvivo por aquellos que me importan.
Ala, en conclusión... Estoy asqueada de ti y últimamente me da arcadas tan solo ver algo tuyo.
Repito que se dé por aludido quien le salga del pipote, pero que no he escrito esto para juzgar a nadie. Simplemente necesitaba desahogarme y para eso está mi blog, para desahogarme.
Para empezar, la hipocresía de ciertas personas me abruma, y que se dé por aludido quien plazca, yo no estoy aquí escribiendo para hablar de nadie en particular aunque así lo sienta. Mentiras y más mentiras, ¿tan difícil es ir con la verdad por delante? Me parece patético que las personas se dediquen a mentir y engañar a otras para quedar como los "héroes de la historia" y que después demuestren todo lo contrario a lo que han dicho. Lo siento, pero las mentiras no van conmigo. No suelo mentir casi nunca, en muy contadas ocasiones miento y no logro comprender a la gente que miente de esa forma.
Y siguiendo en el orden que me va saliendo de la cabeza... El dolor. No mio, sino ajeno a mi. ¿Es que acaso la gente no se da cuenta cuando hace daño? ¿O es que son tan egoístas que si ellos están estupendamente no importa la otra persona? Mucho amistad, mucho amistad... Pero después todo se ve. De amistad nada, necesidad y acaparamiento se llama. Y puede que no sea la más indicada para hablar, o quizás si. Porque puede que yo sea acaparadora también, y muy egoísta todo sea dicho, pero me desvivo por aquellos que me importan.
Ala, en conclusión... Estoy asqueada de ti y últimamente me da arcadas tan solo ver algo tuyo.
Repito que se dé por aludido quien le salga del pipote, pero que no he escrito esto para juzgar a nadie. Simplemente necesitaba desahogarme y para eso está mi blog, para desahogarme.
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