15/10/12

Todas esas oportunidades perdidas.

Decir adiós no es fácil, nunca ha sido fácil y nunca lo será. Decir adiós es concienciarse de que algo va a pasar y que en el fondo, aunque digas lo contrario, no quieres que pase, pero está ahí y quieres dejar constancia de que te importa. Decir adiós es mostrarle a la persona que, aunque las cosas nunca han ido bien entre vosotros, algo os une, mejor o peor, pero algo hay. Algo que diciendo adiós muestras que está ahí, en el corazón.

Yo no dije adiós porque fui cobarde.
Yo no dije adiós porque quería concienciarme que, a pesar de todo, no quería que eso pasase.
Da igual por que coño no dije adiós, no lo hice y ya es tarde.

Y ahora, mientras pienso que una persona mil veces mejor que tú está a tu lado, llorando por ti después de todo lo que le has hecho y lo que ha pasado. Ahora que esa persona, que es una de las más importantes de mi puñetera vida, está ahí pasándolo mal y yo no puedo estar con él es cuando me doy cuenta que quizás debería haberme enfrentado a mis gilipolleces y haber ido a decirte adiós.

Por mi, por ti, POR ÉL.

Y es absurdo, porque ahora es tarde. 
Tarde para todo y tarde para nada.

No sufras, quiero decirte adiós.

17/9/12

Mitades Incompletas


Porque nadie, nunca, jamás, será como tú fuiste conmigo.
Nadie podrá reemplazarte en mi corazón, nadie podrá llenar tu vacío.
Eramos todo en uno, la una para la otra.

Yin, yo aún no consigo aprender a vivir sin ti.

No puedo evitar echarte de menos una y otra vez y tener días como hoy en los que el mundo se me viene encima porque el vacío no se llena, nadie es como tú. Porque no encuentro a una persona que sea como tú, que me llene como tú.

Da igual el tiempo que pase...

El Yang no puede vivir sin el Yin... Y eso es algo que pasa a cada minuto que pienso en ti.

MissU Yina Davis