2/4/08

Ojalá pudiese decir; Ya no me acuerdo.



Esta mañana ya no me acordaba cómo tocaban mis dedos esa guitarra que era para mí tu cuerpo. Ya no me acordaba lo que sentía cuando acariciaba tu pelo. Ya no me acuerdo si tus ojos eran marrones o negros, como la noche o como el día que dejamos de vernos. Pero haciendo un gran esfuerzo aún veo tu mirada en cada espejo de cada ascensor donde cada noche me sube hasta el cielo. 

Ya no me acuerdo ni de tu risa ni de tu prisa por darme un beso, ni qué botón de tu camisa desabrochaba primero. Ni qué rumba me bailabas cuando querías robarme el sueño. Dicen que el tiempo y el olvido son como hermanos gemelos. Que vas echando de más lo que un día echaste de menos. Yo qué culpa tengo si ya no me acuerdo...


Y ojalá no me acordara de nada, ojalá ocho meses hubiesen sido suficientes para fumar un cigarrillo y no acordarme del sabor del humo en tu boca con ese toque de chocolate. Ojalá mi cama no me pareciese vacía sin tu olor en ella, porque tu olor también me ha abandonado y ya no sé como hacerlo volver. Porque de verdad, te aseguro, daría lo que fuera por volver a verte encogido entre mis brazos, liado en mis sábanas. Creo que hasta aguantaría tus patadas y empujones, tus mordiscos en plena noche y el dolor de espalda por la mañana. 

Todos los días recuerdo tu risa, tus tonterías, esa manera que tenías de liarnos a todos en tus planes para lo que fuera. Los disfraces que siempre acabábamos haciéndonos por tu insistencia, tu carita de niño bueno que, de hecho, nada tiene que envidiar a tu cara de "dame más" que me volvía completamente loco.

Y es que ojalá pudiese decir; Ya no me acuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario