21/11/11

Tequila, sal y limón.

Dicen que el alcohol todo lo arregla, pero yo se que no es verdad. Las veces que más he llorado eran fruto del exagerado alcohol en mi sangre, ese liquido que me hace decir todo lo que siempre me callo por no hacer daño a los demás. Porque me callo demasiadas cosas, ¿Pero como no callárselas si solo son pensamientos egoístas?

Últimamente no puedo sentir que hago las cosas bien, porque no las hago. Ni siquiera me aguanto yo misma. Estoy llena de envidia, egoísmo, rencor... Asco, me doy puto y completo asco.

Algo tiene que cambiar, cacahuete, algo tiene que cambiar y tiene que ser ya...

Un cacahuete que es alérgico a si mismo.

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