9/11/11

Sueños pasados

No sé cuando escribí esta entrada en el antiguo blog que yo tenía, pero al leerla me he vuelto a sentir identificada con ella. Así que la comparto aquí también, con la esperanza de que algún día los sentimientos ocultos y tristes se vayan.

Últimamente no paro de mirar cosas antiguas, como si eso fuese a ayudarme a recuperar esa yo que fui un día, como si aquello que miro quisiera que fuese mi presente. Y no es así, desdeo mi presente, en él he aprendido muchas cosas y tengo gente importante a mi lado.

Pero despues hay días, como hoy, en los que sueño con aquella que era mi mitad complementaría y me levanto con ganas de verla y abrazarla, pero ella ya no está ahí. Y jamás nunca lo estará. Aún temo cada día salir a la calle y cruzarmela... No sé que haría si eso pasara.

Hoy soñé que iba a la playa, estaba sentada en el coche absorta en mi música cuando de repente el conductor paró y bajamos a un descampado a tomar el aire. Un grupo de chicas y chicos estaban por ahí... Y fue entonces cuando me fijé en ellos. Estaban todos, absolutamente todos. Juntos, riendose entre ellos. Me quedé observandolos añorando sus risas, sus tonterias, sus movimientos... Me dí la vuelta dolida, yo ya no pertenecía a todo aquello. Choqué contra alguien, al mirarle para pedir perdón la ví. Me miró sin saber que hacer. Estabamos quietas la una enfrente de la otra sin saber que decir, incomodas. Partí a llorar tirandome encima de ella, dandole un fuerte abrazo. Tardó en reaccionar pero ella tambien acabó abrazandome. Me sentí tan llena en ese momento, tan especial. Sentía que todo volvería a ser como antes y no podía parar de llorar de alegría. Fue entonces cuando desperté.

Si, solo era un sueño. Nada de lo que habia vivido era real, ni siquiera la sensación de confort. Al incorporarme en la cama volví a sentir ese vacío, esa parte de mi que desde hace mucho me falta. El Yin que sostiene al Yang... No está. Y no sé si volveré a encontrar un Yin que sea capaz de complementarme al 100% como ella lo hacía.

Esta tarde pasé por el cesped... y me acordé de vosotros. Os busqué inconscientemente con la mirada, esperando encontraros como antaño. Evidentemente no estabais... Ni estabas tu, yin. Sufrí un escalofrio al sentirme tan cerca de tu casa que casi podía verla, quería encontrarte y abrazarte, aunque fuese una última vez. Pero entonces, seguramente despertaria dandome cuenta que solo era otro sueño absurdo... 38T...

Bailemos juntos, entre los girasoles.

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