8/6/12

Cosas de almas perdidas

Y a veces, cuando piensas que ya no vas a volver a escuchar su nombre, aparece. Aparece para recordarte que una vez estuvo ahí y que, en el fondo, sigue estando dentro de mi. No importa el tiempo, ni importa lo mucho que me diga a mi misma que tengo que olvidar, vuelve.

Pero hoy ha vuelto con una frase que no me esperaba.

"Me costó mucho aprender a vivir sin ella"

Entonces he comprendido que fue muy egoísta por mi parte pensar que solo yo lo pasé mal. Que fue muy idiota pensar que ella no quería que yo volviese tanto como yo quería que ella volviese conmigo. Y es que fui una orgullosa que no supo aceptar que las cosas eran culpa mía.

Fui una tonta que la dejó marchar y, por eso, ya no hay vuelta atrás.

Yo aún no he aprendido a vivir sin ti, Yin, aún sigo recordándote casi cada día, en cada expresión, en cada sonrisa y en cada lágrima. Y sueño con que algún día podamos abrazarnos y decir:

¡Te dije que no era un adiós, si no un hasta luego!

Aunque mi mente sepa que eso solo fue una despedida....

Un Cacahuete sin compañera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario