Hoy tuve un extraño sueño, y aunque nada tenía que ver con ella al final la mente me jugó una mala pasada e hizo que apareciera. Llevo dos días con su imagen metida en mi cabeza y eso no es algo que me agrade mucho. Al principio recordarla, aunque doloroso, era agradable. La veía y decía "Un abrazo, aunque sea soñado, me alegrará siempre". Pero ahora ya no lo pienso, ahora solo duele que ese abrazo sea soñado y que nunca más vaya a ser real. Palabras que se arremolinan llenas de recuerdos de un pasado que no va a volver. Simples palabras como "destino" que me hacen recordar momentos en los que las risas y el cariño se desbordaban para no dejar paso a nada más.
Y hoy eso no existe, y duele. Duele más de lo que puedo si quiera expresar. Hace que por las noches de más vueltas de las normales intentando evadir esos sueños que me hacen daño. Hace que la cabeza me estalle intentando no echarme a llorar por algo que no tiene remedio. A veces, volvería al pasado y cambiaría muchas cosas... Pero después me miro seria en el espejo y me digo, deja de soñar, porque solo son sueños.
Vivir esperando llenar ese vacío y saber que nadie será como ella...
Un cacahuete vacío.
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