6/3/11

Horas, minutos y segundos

Y no sé por qué, a cada tiempo necesito saber que pasa a mi alrededor. Si no lo sé, me frustro. Necesito saber que piensa todo el mundo, que opinan de mi. Que quieren o que no quieren, tanto de mi como en general. Que me ocultan o que me dicen. Que saben o que dejan de saber. Que le han dicho o que no le han dicho. Necesito saberlo todo para sentirme bien, para sentir que nada falla a mi alrededor. Pero eso es prácticamente imposible.

Soy una persona muy poco perspicaz, muy poco atenta. Necesito que me digan las cosas directamente a la cara, porque yo soy incapaz de darme cuenta de las indirectas que la gente va soltando a su alrededor. Y cada vez que veo a alguien y pienso que algo puede pasarle, al no estar segura, empiezo a hacerme paranoias yo sola en la cabeza hasta que acabo deprimiendome quizás por nada. Y así funciona mi vida, en una eterna paranoia para intentar descifrar todo lo que la gente dice, escribe o muestra.

Seguramente esto nunca cambie, porque yo seguiré necesitando saber y la gente seguirá necesitando tener su propia intimidad. Intimidad que yo, a veces, no soy capaz de tolerar.

Y es que con ciertas personas... Me es imposible.

1 comentario:

  1. Momo...para no hacerte daño tendrás que acostumbrarte a intentar no saber hasta lo mínimo de quienes te rodean, todos necesitamos nuestra intimidad.

    ResponderEliminar