Y hay personas en la vida que se dedican a eso, a jugar con los demás como si no valiesen nada, como si no tuvieran el mismo derecho a ser respetados y queridos. Y con el tiempo una conoce a esas personas y las aleja de su vida porque solo le hacen mal. Pero cuando una de esas personas se te clava en el corazón... echarla es mucho más difícil.
Primero duele, luego te desespera, después te angustia, quizás incluso te deprima de forma brutal. Pero tras todo esto solo puede quedar el descanso. Porque dicen que el tiempo cura las heridas y una no está sola aunque muchas veces lo piense. No está sola porque tiene más amigos que no quiere tener en cuenta. Porque tiene más personas que la apoyan y que no quiere ver, porque está ciega por esa otra. Pero una debe abrir los ojos y mirar a su alrededor y verá más personas de las que se imagina tomándola de la mano para salir adelante.
Una no le necesita, es su mente la que crea esa sensación de necesidad hacia lo monótono, hacia él. Pero no, una no le necesita tanto como para pagar sufrimiento a cambio de nada. Una debe aprender a valorarse y decir basta.
Y una está aprendiendo.
ElCacahuete que quiere encontrarse a si mismo.
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