Como el topping que me han puesto hoy en yogurtlandia, que estaba dulce pero a la vez ácido. Y representa muy bien todo lo que me está pasando últimamente. Dulce... como el conocer a nuevas personas que no te miran por encima del hombro, que no se dedican a dejarte mal y que, aunque aun es pronto, te hablan con amabilidad e interés. Ácido, como ese sabor que al principio te hace poner cara rara pero al que acabas acostumbrándote y al final te gusta... Ácido. Tú eres mi sabor ácido, porque aunque arrugue siempre el ceño, sin ti no me saldría esa sonrisa tonta que me hace ser feliz en pequeñas fracciones de segundo.
Porque sin ti todo es nada.
Un Cacahuete que no sabe como definirse
No hay comentarios:
Publicar un comentario