Me pregunto una y otra vez cuando voy almacenando piedras en el saco. ¿Por qué no las estoy tirando? ¿Por qué sigo tirando de un saco viejo y raído lleno de piedras sin valor? Y la verdad es que no lo sé.
No duermo bien, me levanto sin ánimos, el cuerpo me pesa y nada va bien. Cualquier cosa me afecta más que la anterior y dentro de poco no voy a aguantar ni una brisita de aire. Pero es que son tantas cosas las que tacharía de la vida, las que olvidaría y querría que los demás también olvidaran. Son tantas cosas que me hacen ser tan... así.
Y cada vez me siento más sola, y si lloro, lloro sola porque no consigo encontrar un hueco en algún hombro que me aguante. Y si lo encuentro está tan lejos que es imposible e improbable que pueda hacerlo. Porque no hago mas que perder, y perder. Aunque ni siquiera se trata de ganar o perder, yo pierdo.
Y duele.
Un Cacahuete al borde del abismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario